Si eres como yo, un viajero empedernido con un peque o más, y sigues teniendo ganas de descubrir el mundo, ¡adelante, prepara tus maletas!
Aquí te muestro 5 destinos europeos para viajar con niños pequeños. Nosotros los hemos visitado, y todos nos han resultado muy interesantes.
1) Sicilia

Esta isla italiana ofrece interesantes ciudades, ruinas romanas, sol, playas rocosas, deliciosa gastronomía mediterránea, volcanes y bulliciosos mercados de pescado. Alquilar un coche y viajar de ciudad en ciudad es muy asequible (eso sí, te tienes que adaptar a conducir «a la siciliana»). Palermo, Catania, Siracusa, Taormina, Noto, Agriguento… todas sus localidades desprenden historia. A tu peque le encantará trepar por las ruinas, refrescarse entre rocas y degustar los inmejorables helados sicilianos.
A tener en cuenta:
- No olvides tu mochila portabebé, habrá muchos lugares donde empujar la sillita puede ser infernal.
- En verano hace muuuucho calor. Nosotros reservamos hoteles que tuvieran piscina para poder pasar las horas centrales a remojo.

Vista panorámica de Noto
Ryanair opera desde Madrid a Palermo y Catania a muy buen precio. Nosotros nos alojamos en hoteles y pequeños negocios más rurales reservando en Booking.
2) Malta

Al sur de Sicilia tenemos este pequeño país – isla que tiene mucho carácter. En agosto puede estar masificado, pero en épocas más tranquilas ofrece muchos atractivos.
Su capital, La Valletta, posee un conjunto que te transporta al pasado. Mdina y Rabat son dos ciudades amuralladas que bien merecen otro día.
Puedes hacer excursiones en barco a playas de agua turquesa, a las islas vecinas o incluso de snorkel.
Playas, rocas, aguas azules y mucha historia. Todo en un máximo de 40 kms.

3 ) Polonia
Este gran país es uno de mis favoritos del continente. Razones para no dejar de visitarlo:
- El precio. Comer, beber y alojarse no será un problema para tu bolsillo.
- Sus ciudades: Gdansk, Cracovia y Varsovia son imprescindibles.

Gdansk 
Castillo de Varsovia
- Su historia. La Segunda Guerra Mundial dejó una huella imborrable. Pasea por alguno de los museos o campos de concentración. Es una experiencia sumamente triste pero aleccionadora.
- Es un país amigo de los niños. En cualquier hotel o restaurante habrá facilidades. Además, hay camas elásticas y atracciones allá donde vayas, al menos en verano.
- Su gastronomía. Buena cerveza y contundentes platos a precios inmejorables. Y en agosto multitud de mercados callejeros donde comer al aire libre.
Nosotros, además, tuvimos muchos días de sol, ¡hasta pudimos bañarnos en el mar Báltico!
4) Croacia
Frente a la costa italiana se extiende este país perfecto para el turista independiente. Islas, parques nacionales con cascadas increíbles, ciudades de cuento y mucha playa. Alquila un coche, diseña tu ruta y ¡a disfrutar!

Puedes volar a Venecia por poco dinero y cruzar en barco en unas horas.

- Alójate en los Sobe, alojamientos particulares que se anuncian por todo el país. Están bien de precio y no es necesario reservar. Así, puedes recorrer el país a tu ritmo.
- En temporada alta los lugares más turísticos como Plitvice, Dubrovnik… estarán masificados. Pero seguro que encuentras rincones más tranquilos donde disfrutar en familia.
-
Puedes acercarte a Mostar, y cruzar el Puente Viejo, símbolo de la reconciliación entre Bosnia y Herzegovina.

Mostar. Nosotros lo visitamos a 40º, pero coincidió con un concurso de saltos desde el puente. 5) Islas griegas
Nuestro recorrido fue Atenas, Santorini y Naxos, y prometimos volver. La combinación de ruinas y playa siempre nos resulta interesante.
No olvidaremos los atardeceres en Thira y Oia, Santorini. Nos movimos utilizando transporte público.

Naxos es mucho menos impresionante, más rural y menos transitada.
Pero siempre nos compensa perder de vista a tanto turista, aunque no haya tanto que visitar. Pasamos 3 o 4 días de playa y piscina, y uno de los días recorrimos la isla en coche de alquiler.

Camino a Chora, la capital de la isla. 
Portara, antigua puerta del templo de Apolo
Deja una respuesta