El volcán Ijen ofrece dos atractivos: poder ver la lava azul si se llega de noche, y la vista espectacular de su lago al amanecer.
Nosotros llegamos en tren desde Surabaya y acordamos los transportes y la excursión con nuestro hotel,el Kampoeng Joglo Ijen. Ofrecen transporte desde la estación de tren y al barco que te lleva a Bali gratuito, dispone de una agradable piscina y está en un entorno muy pintoresco.
Precio de la visita al volcán: 650.000 Idr chófer y guía para los 5. Además, pagamos 100.000 p.p por las entradas al parque nacional.
Viajamos 4 adultos y un niño de 8 años. La excursión consiste en:
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Lava azul del Ijen 2am. Salida del hotel en el coche hasta la entrada del volcán (1h y pico)
- Empinada subida hasta el descenso al cráter para ver la lava azul: 1 -2 h, dependiendo del ritmo del grupo. El ascenso es duro, hay locales que se ofrecen a subirte en carretillas por poco dinero.
Bajada al cráter para ver la lava azul. Personalmente esta parte no me gustó mucho. El acceso, a oscuras, es peligroso, y demasiado masificado. Una vez abajo, si el viento cambia te expones a tóxicas nubes de gas que te hacen llorar y toser. Nosotros nos agobiamos un poco. Y salir de ahí es muy complicado, pues no deja de bajar gente y sólo hay un acceso. Hay que estar parando y dejando pasar gente continuamente.- Subida al mirador para ver amanecer. Abrígate, que hace frío. Y mucho. Nosotros hicimos la excursión muy rápido, y llegamos demasiado pronto. Pasamos muuuucho frío. Pero cuando el sol nos descubrió el paisaje que nos rodeaba, había merecido la pena.
- Vuelta al hotel, desayuno, siesta de 8-11 y rumbo a Bali.

En cuanto a los mineros del volcán, nosotros vimos bien pocos.
Creo que viven más de vender figuritas de azufre, como guías al volcán y transportando turistas agotados que del azufre. Nos dio la impresión de que siguen ahí sólo como reclamo turístico, no vimos mucho movimiento de mineros trabajando.
Aunque quizá la excursión no es muy adecuada para hacerla con niños, todos guardamos un gran recuerdo de esa noche. Subir a oscuras por el monte, disfrutar del cielo más estrellado que he visto jamás, y ese lago tan azul que aparece como por arte de magia cuando amanece…


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