Costa Rica es el destino elegido para hacer el primer viaje fuera del continente europeo con nuestro peque de 3 años y medio. Las razones para elegir este país:
- Costa Rica es un país fácil de visitar por libre en coche de alquiler. Eso sí, atravesar grandes ciudades a ciertas horas te puede llevar horas. Las carreteras tienen mucho que mejorar, pero el coche de alquiler me parece la mejor opción si, como nosotros, huyes de los viajes organizados.
- La amabilidad de los ticos. Los habitantes de este país estarán encantados de ayudarte en tu viaje.
- Está muy preparado para el turista. Hoteles por doquier, señalización en carreteras y parques, restaurantes, parques de aventura… El turista tendrá dónde ir gastando sus colones.
- Es un país relativamente seguro para el turista. Nosotros viajamos allí en 2013, y no tuvimos sensación de inseguridad. Es verdad que evitamos entrar en San José y alguna otra ciudad que nos habían desaconsejado. Pero las zonas de parques naturales, que es por donde te vas a mover, son muy tranquilas.
- Experiencias inolvidables: canopy en la selva de Monteverde, ver el desove de las tortugas en Tortuguero, volcanes activos, snorkel en la vecina Bocas del Toro… ¡Todo en un mismo viaje!
Su flora y fauna. Nos pareció que a nuestro pequeño Amets le gustaría ver monos, iguanas, tucanes, ranitas… Y a nosotros nos encanta la naturaleza. En ese sentido, Costa Rica no defrauda.
¡Pura vida!

Sin embargo, hay que preparar la cartera, pues es imposible poner un pie en ningún sendero de un parque nacional sin soltar mínimo 10 dólares (hoy en día incluso 15). Imagina: 10×3 o los que seáis en cada lugar elegido. Además, las lluvias pueden desmoralizar mucho, a nosotros nos persiguieron todo el viaje.
En cuanto a la comida, lo más económico es pedirte un casado. Es el plato compuesto por arroz, frijoles, y la carne o pescado que elijas. El precio oscilaba entre 4-7 euros. Si te sales del casado, comer puede resultar caro.
Si te gusta la piña y demás frutas tropicales, desfrutarás con los desayunos ticos.
Recorrido de 20 días por Costa Rica:

- Vuelo Madrid – San José. Dormimos tres noches en el familiar Hotel Pacandé en Alajuela, una localidad más tranquila y segura que la capital. Desde ahí hacemos excursión a unas piscinas de la zona, a La Paz Waterfall Gardens y al volcán Poas. Este último no podemos verlo debido a la niebla.
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Rastro dejado por una tortuga en la playa de Tortuguero Tortuguero. Un lugar donde el tiempo se detiene, ritmo caribeño. Podrás ver por la noche el impresionante desove de las tortugas. Eso sí, no esperes una experiencia mágica y solitaria, hay muuuchos turistas como tú que quieren verlo. A mí me gustó el ambiente decadente del lugar, y aprendimos a vivir sin prisa. Nosotros le dedicamos 2 noches.
- Zona de La Fortuna y volcán Arenal. Aunque este imponente volcán dejó de

Vista del volcán Arenal estar activo hace unos años, la zona aún merece una visita. Pasear por algunos de los senderos sobre lava petrificada, alcanzar las vistas de su gran lago,

Ceibo en P.N. Arenal, sendero de Las Coladas bañarse en alguna de las piscinas termales... Disfrutamos de la zona durante 3 noches

Aguas Termales Baldi, una experiencia de lujo.
4-5. Zona de Volcán Tenorio y Rincón de la Vieja. Disfrutar de un baño en la cascada Llanos de Cortez, el mágico Río Celeste con sus teñideros y casacada, asfixiantes fumarolas en la zona volcánica y muchos reptiles que te saldrán al camino.



6. Hacer canopy en Monteverde es la actividad estrella del viaje.
Amets tan solo tenía 3 años y medio, pero un monitor se tiró con él por todo el recorrido. Esa sensación de volar sobre la selva no la olvidaré jamás.

7. P.N. Manuel Antonio. Si bien pudimos ver muuuchos animales y una bella panorámica con playa incluída, este parque me defraudó por su masificación.


8. Puerto Viejo y Cahuita. Las tediosas lluvias nos estropearon estos tres días que pretendían ser de playas paradisíacas. Pero recuerdo con cariño el ambiente de este lugar. Tiramos mucho de hamaca, gastronomía y coktails . El PN de Cahuita ofrece una habitada selva justo al lado de playas de fina arena. Parada obligatoria en un viaje a Costa Rica.



9. Nuestras vacaciones familiares finalizan en Bocas del Toro, Panamá. Cruzar la frontera
es horriblemente pesado, y el puente que une los dos países no cumple ninguna normativa de seguridad. Pero Bocas ofrece buen snorkel y playas bastante solitarias. Eso sí, nosotros seguimos sin tener muy buena suerte con el tiempo.

Animaos a visitar este país que desborda vida. Monos, ranas, osos perezosos, iguanas, flores exóticas, hojas enoooormes, volcanes activos, cascadas….
¡Pura vida!
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