En semana santa de 2022 elegimos México para disfrutar de unos días bajo el sol. Este destino tan turístico nunca me ha convencido del todo, pero estando todavía el sudeste asiático con restricciones Covid y tras encontrar una ganga de vuelo, no nos lo pensamos dos veces. Nuestro objetivo era hacer snorkel, y pasar unos días viendo ruinas y cenotes en coche de alquiler.
En cuanto al snorkel, me decepcionó bastante, por varias razones:
- Es difícil o imposible encontrar una salida en barca fuera de los paquetes que ofrecen todas las compañías turísticas.
- Es caro.
- Los tours son todos a la misma hora y mismo lugar, incluyendo comidas en lugares que mejor no recordar. Pasas muy poco tiempo en el agua y apenas te puedes hacer a la idea del fondo marino de la zona.
- La mayoría de las playas con opción a snorkel son privadas, y cuentan con elitistas clubs en los que has de pagar para poder disfrutar de sus aguas.
Si como nosotros estás acostumbrado a buscar un barquero y perderte en algún rincón de los mares asiáticos, no es tu destino.
Estas son nuestras experiencias de snorkel en Riviera Maya:
ISLA MUJERES

No podemos negar la belleza de sus aguas, la ventaja de no tener sargazo, el ambiente en las calles del centro o los bonitos acantilados de Punta Sur.
Pero si preguntas por snorkel... tienes que pasar por el aro:
- Entrando a algún beach club como Kin Há, Garrafón de Catilla... no verás mucho coral, pero hay bastantes pececillos alrededor de las pasarelas, y conseguirás fotos que darán mucha envidia. Nosotros nos alojamos en Casa Azul Maya, y teníamos la entrada a Kin Há incluida. La verdad que esto salvó un poco nuestra experiencia, pues pasamos unos ratos agradables en sus tumbonas, pasarelas, y tablas de paddle surf.
- Haciendo el tour que todo el mundo hace (nosotros pagamos 850 pesos). Nada del otro mundo, si tienes algo de experiencia en snorkelear. Lo peor: la parada en el buffet de Playa Tiburón, no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo. Gente haciéndose fotos con un par de tiburones aplatanados, un buffet de pescado malo malísimo, gente a patadas... y nada de playa.
No os volváis locos buscando mejores o peores agencias, todo el mundo va a los mismos sitios a la misma hora. Buscad el mejor precio, y suerte. Quedaros con lo bueno.


COZUMEL
Nos falta información de la isla, pues pasamos los tres días en el Cozumel Resort Trademark Wyndham. No teníamos ganas de gastar mucho dinero en taxis para descubrir más de lo mismo, y decidimos conformarnos con la calita de detrás del hotel, donde se veían bastantes pececillos y la famosa pirámide sumergida. Además, pasamos horas de piscina, volley y lectura, que a veces también sabemos parar (un poco).
Pero uno de los días hicimos el tour de snorkel que todo el mundo hace, y volvimos bastante contentos.


Pagamos 650 pesos, reservándolo en la zona de Playa del Carmen donde se cogen los ferrys. Aunque coincidimos con bastante gente en las zonas de snorkel y lo tenían montado en plan muy turístico, supimos disfrutar de tomar unas margaritas con el agua a la cintura y mantas nadando a nuestro alrededor.
En cuanto a barrera de coral, las inmersiones fueron en zonas muy profundas, y quedaba todo bastante alejado. Además, como casi siempre, nos supieron a poco, y el guía estaba todo el rato gritando para que no nos separásemos, con lo que fue una experiencia algo estresante. Pero mereció la pena.
TULUM
Esta inmersión, quizá por inesperada, fue una sorpresa en el viaje, por ser el único lugar donde vimos tortugas. Tras mucho leer, decidimos no acercarnos a Akumal, donde se supone que ves a nuestras amigas las tortugas, pero a qué precio (playa acordonada, pagar una lancha para hacer escasos metros, masificación...).
Al aparcar para las ruinas de Tulum, nos ofrecieron un pack con paseo en lancha e inmersión de snorkel de media hora por poco más del dinero de la entrada, y decidimos aceptar.
Tras ver las ruinas, podías acceder a una de tantas playas privadas (llenas de sargazo esos días), donde te obsequiaban con una bebida barata y después el paseo en barco. Aunque el día estaba medio lluvioso, el agua un poco movida y turbia, nos sorprendió un fondo bastante chulo y ¡tortugas y mantas raya!

Pues ésta fue nuestra experiencia, quizá te suene un poco pesimista, pero realmente volvimos llenos de energía para afrontar el fin de curso, y es un viaje que merece la pena, que combina naturaleza, gastronomía, historia... relax y diversión.
¡Seguro que disfrutáis de bonitos momentos
de snorkel en Riviera Maya,
ya nos contaréis!

Deja una respuesta