
Nuestra llegada al centro neurálgico de Bali es bastante apabullante. Transfer privado desde Lovina con un conductor que se queda dormido mientras conduce, tráfico intenso para llegar al hotel… Para rematar, el día es lluvioso, con lo que ni siquiera apetece darse un chapuzón para relajarse.
Ubud parece imprescindible en cualquier viaje a Bali, pero a nosotros nos resulta estresante, masificado y demasiado turístico. Aún y así, conseguimos sacarles provecho a los dos días que le dedicamos. Estamos de vacatas, y hay que disfrutar como sea.
Actividades en familia en Ubud:
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Sacred Monkey Forest Sanctuary.

Familia de monos en Ubud Si quieres ver monos, ahí hay a montones, al igual que turistas
fotografiándose con ellos. Pero el lugar está bastante decadente y no ofrece mayor interés. La entrada cuesta 50.000 adultos y 40.000 niños.
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Ir de compras por sus calles de tiendas y mercado de artesanía.
Ubud está lleno de pequeñas boutiques a precio occidental y tiendas de artesanía. El mercado central es bastante grande, pero también sucio y maloliente.
¡Cuidado con no pisar las ofrendas, tendrás que sortearlas, y hay muuuuchas!

Mercado de Ubud. A primera hora podrás ver comida local, después artesanía y especias para turistas. -
Paseo por los arrozales de Ubud.

Arrozales de Ubud Debido a la niebla, no pudimos ver los arrozales de Jatiluwih, así que nos tenemos que conformar por un agradable paseo que comienza tras el Museo Puri Lukisan. Se llega a un negocio muy acogedor, el Sweet orange, donde tomar un refresco o un aperitivo.
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Ver un espectáculo de teatro o danza balinesa.
Nosotros compramos las entradas en un stand en la calle, por 75.000. El espectáculo tiene lugar en un pequeño recinto en un lateral del campo de fútbol. A nuestro hijo le gustó, música en directo acompañando al teatro y danzas (su nombre era Barong). Además, era también bar, por lo que puedes pedir algo para beber y comer mientras ves el espectáculo.

Teatro balinés barong -
Recibir algún tratamiento de belleza.

Amets y Dani en ictioterapia 
Estitxu y yo preparadas para la pedicura. Ubud te ofrece todo tipo de masajes y tratamientos de belleza en cada esquina. Nosotros no pudimos resistirnos, el precio y el mal tiempo nos animaron.
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Gestionar el transporte a los siguientes destinos.
Bar, agencia, spa, artesanía, bar, agencia, spa, artesanía… Así son las calles de Ubud, un lugar que puede ser utilizado como base de operaciones o como enlace al siguiente destino, normalmente alguna isla. Nosotros negociamos nuestro transporte a las islas Gili para el día siguiente.
No os he hablado del alojamiento. Nosotros nos alojamos en el hotel Dewi Ayu. Está muy cerquita del Monkey Forest. De hecho, puedes ver muchos monos desde los balcones de sus enormes habitaciones. Los empleados son amabilísimos, tiene piscina y los desayunos son muy buenos.
Reserva tu viaje a Ubud!
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